Confesadlo… ¿Verdad que os morís de ganas de que, aunque sea sólo alguna vez, nos ofrezcan algo así de postre cuando salimos a comer a un restaurante? ¿Verdad que ya casi ni miráis la carta de postres porque total… para qué? ¿Verdad que cada vez os apetece menos salir a celebrar aniversarios, cumples, etc fuera porque, sinceramente, sin exageraciones y salvo rarísimas excepciones, comemos mucho mejor en casa? Pues sí…
Está claro que hay que seguir luchando para que las cosas cambien -hace mucha falta- pero mientras tanto, por lo menos en casa, que nadie ponga puertas al campo…
Hoy os traigo una receta que me hipnotizó nada más verla. Sabía que tenía que probar a hacerla pero ¡ya! Como asturiana, me encanta el arroz con leche que, como comprenderéis, es otro de esos platos que han ido evolucionando conmigo en estos últimos años. Ahora lo suelo hacer con leche de arroz y almendras hecha en casa y panela o azúcar mascobado, lo cual lo hace más saludable y le cambia bastante el aspecto… resulta “morenito”. A mí me parece precioso.
La receta de hoy, sin embargo, es otra, es mi versión adaptada de la que vi en este delicioso blog. Este supera al mío habitual, es negrito de verdad, tiene un aspecto que te engancha… No soy especialmente aficionada al chocolate, puedo pasar años sin probarlo (aparte de que me ha costado mucho trabajo encontrar uno seguro, ya que prácticamente todos pueden contener trazas de leche), pero sabía que esto me gustaría. Y no sólo a mí…
INGREDIENTES:
- 100 gr de chocolate negro
- 100 gr de azúcar integral (panela)
- 100 gr de arroz (he utilizado ecológico de grano redondo)
- 1 vaina de vainilla
- 1 chorrito de Cointreau o cáscara de naranja* (al gusto)
- 1 rama de canela
- 1 litro de leche de arroz y almendras (u otra leche vegetal)*
- Una pizca de sal
*Si no es ecológica, la lavaremos y cepillaremos con especial empeño…
* Nota para los recién llegados al mundo de la intolerancia a los lácteos…: En lo que más he notado yo el cambio a las leches vegetales ha sido precisamente en este tipo de repostería –arroz con leche, cremas, natillas, etc. A nosotros nos siguen gustando mucho pero el sabor es diferente, como menos intenso o denso. Creo que debe de ser por la grasa que tiene la leche de vaca (especialmente si es muy natural o ecológica), que da un cuerpo y una consistencia al sabor que las leches vegetales no tienen. No notaréis cambio, sin embargo, en la textura. Es cuestión de acostumbrarse.
ELABORACIÓN:
El proceso de elaboración es ligeramente diferente al que sigo habitualmente. Primero, aromatizamos la leche, calentándola con la canela, el Cointreau (o naranja) y la vainilla, abierta, para que suelte su aroma. Cuando empiece a hervir, apartar del fuego y reservar tapada una media hora.
Al cabo de este tiempo, colar y pasar a un bol. Añadir el azúcar y mezclar.
Aparte, en un cazo con agua hirviendo poner el arroz con la sal y dejarlo cocer durante unos 3-5 minutos. Escurrir bien y añadir al bol de leche. Poner todo en una cazuela al fuego y dejar cocer a fuego suave durante unos ¾ hora aproximadamente, hasta que se haya absorbido bastante la leche y el conjunto ofrezca un aspecto cremoso… y apetitoso.
Mientras tanto, sobre una tabla rallar el chocolate y derretir al Baño María, revolviendo con una cuchara de madera para que quede fino y suave.
Cuando el arroz está prácticamente listo, añadirle el chocolate y mezclar bien pero con cuidado de no deshacer el arroz. Dejar enfriar y servir decorado al gusto.
Esta receta ha sido adaptada del blog http://auxdelicesdesgourmets.blogspot.com/