Páginas

¡BIENVENID@!

¡BIENVENID@!

En este blog encontrarás las recetas que he ido descubriendo, adaptando, reinventando o creando… sin trigo, sin levaduras ni lácteos. Lo que en principio parece una limitación, se puede convertir, con un poco de cariño, imaginación y ganas de experimentar cosas nuevas en un reto apasionante que permite descubrir ingredientes y sabores antes desconocidos y ensanchar los horizontes de nuestra cocina de forma saludable y sabrosa... haciéndonos sentir que el mejor restaurante está en nuestra propia casa.

domingo, 14 de abril de 2013

Crema de Choco-Aguacate! (VG, SG)

Llevaba tiempo viendo recetas crudiveganas de crema de chocolate que utilizaban como ingrediente aguacate y sentía una gran curiosidad por probar esta combinación. Un buen día lo hice y nos gustó mucho la idea, así que hoy la comparto por si a alguien le apetece un postre de chocolate un poco más saludable, con el beneficio de las grasas "buenas" del aguacate y no muy dulce ;) 

Entre las ventajas añadidas está el hecho de que se hace en un momento, como a mí me gusta, sin complicaciones.

El sabor es diferente al de una mousse. Sabe intensamente a cacao pero con un punto del frescor verde del aguacate, que podemos aromatizar al gusto (con ralladura -o licor, si se prefiere- de naranja, vainilla, etc). La consistencia, deliciosamente cremosa, hace que sea ideal como postre tal cual pero también como cobertura para otras cosas ricas (magdalenas y cupcakes, bizcochos, etc), teniendo siempre en cuenta que no endurece.

INGREDIENTES: (Para 2 personas)

- 2 aguacates pequeños maduros 
- 25 gr de cacao puro (SG) en polvo o algarroba en polvo
- 30 gr de panela o sirope de ágave al gusto
- una pizca de sal
- unas gotas de extracto de vainilla (u otro aromatizante: canela en polvo, ralladura de naranja, etc)
- almendra picada (para decorar)
- canela en polvo (para decorar)

ELABORACIÓN:

Para facilitar el proceso, conviene aplastar los aguacates, bien maduros, con un tenedor, hasta convertirlos en puré. Mezclarlos a continuación con el cacao, el endulzante y el aromatizante hasta que quede todo bien integrado y resulte una crema homogénea. Para esto yo prefiero utilizar una batidora de brazo, tipo Minipimer.

Dejar un ratito en la nevera para que enfríe. A la hora de servir, poner en copas o boles individuales con la ayuda de una manga pastelera con boquilla rizada y decorar al gusto. Esta vez yo he optado por un poco de almendra picada y canela en polvo. ¡Buen provecho!

lunes, 18 de marzo de 2013

Pote Astur... ¡vegano! (VG, SG)


Y sigue el frío... Este año el invierno parece no terminar nunca. No sé vosotros, pero yo estoy esperando la primavera y los primeros rayos de sol un poco decentes con unas ganas... Pero las cosas son como son y mientras llega y no llega toca combatir el frío y la humedad de estos lares de la mejor forma posible. ¿Qué os parece con una versión vegana del pote asturiano

El pote tradicional es un plato que combina verdura (rabiza o berza), patata, legumbre (faba asturiana) y carne y compango de cerdo (lacón o huesos de jamón, costilla u otra carne, tocino, morcilla y chorizo). Un plato altamente calórico y rico en grasas animales con el que nuestros antepasados se alimentaban para realizar las labores del campo en los fríos y húmedos inviernos del norte. Económico también, pues se hacía para varios días con ingredientes que solía haber siempre a mano. Pero los tiempos han cambiado mucho. Nuestras ocupaciones y nuestro modo de vida también. ¿Realmente nos hace falta tanta caloría y tanta grasa? Yo creo sinceramente que no, así que desde hace ya tiempo cuando arrecia el frío y en casa nos apetece pote, lo hago en versión vegana, que resulta mucho más saludable :) 

He ido descubriendo lo que he oído antes a muchos vegetarianos, y es que con frecuencia los sabores que asociamos a un determinado plato de carne o embutido viene dado no tanto por estos ingredientes como por las especias y condimentos que lleva y se puede conseguir  replicarlos en un plato vegetariano con cierta facilidad. Por último, se podría hacer este "tuneo" de forma mucho más elaborada, dándole una apariencia al plato más fiel al tradicional con morcilla y chorizos veganos, seitán, etc. pero el día a día tiene sus limitaciones y no siempre se puede dedicar tanto tiempo a la cocina, así que he optado por una versión sencilla pero no por ello menos sabrosa. 

Con esta receta quiero aportar mi granito de arena a la iniciativa Lunes sin Carne.




INGREDIENTES:

- 1/2 kg de "fabas" (alubias asturianas) o alubias, o en su defecto, garbanzos -como hice yo en el caso de la foto, que me había quedado sin "fabas" y con el antojo de pote que tenía no quise esperar a tenerlas ;) Como siempre, mejor legumbre eco, que se habrá dejado en remojo toda la noche.
- unas tiras de alga kombu*
- una hoja de laurel

*El uso de alga en el pote es parte del "tuneo": ayuda a hacer más digestiva la legumbre y aporta minerales al conjunto sin añadir sabores extraños. No os preocupéis, el pote no va a saber a mar, os lo prometo ;)

- un manojo de rabizas (o grelos) o berza, picada en trozos bastante pequeños
- 1 diente de ajo, picado fino
- 1/2 cucharadita de pimentón dulce de La Vera (SG)
- 1/2 kg de patatas, cortadas en trozos 
- un poco de aceite
- 1 sobre de azafrán molido
- sal

ELABORACIÓN:

Para empezar, pondremos a cocer en olla rápida la legumbre con el alga kombu, el laurel y un poco de sal. El tiempo dependerá mucho del tipo y calidad de la legumbre. Yo suelo necesitar unos 18-20 minutos para cocer la faba y algo más para el garbanzo (alrededor de 30 min). Calcularemos unos 5 minutos de menos sobre el tiempo que habitualmente necesitamos.

Por otro lado, en una cazuela con agua se cuece la verdura (muy bien lavada) en agua hirviendo con sal hasta que esté tierna. Entonces, se escurre bien (se tira el agua, ya que si se incorporara ésta al pote o se cociera la verdura junto con la legumbre daría un sabor amargo muy desagradable al pote) y se mezcla con las fabas. Se añaden entonces las patatas, la sal, el azafrán y se vuelve a cerrar la olla, cociendo durante unos 5 minutos más. Transcurrido este tiempo, se abre la olla y se seguirá cociendo a fuego medio-bajo (con un suave borboteo), clave para que espese y quede sabroso.

Mientras tanto, en una sartén, ponemos un poco de aceite, en el que sofreímos el ajo. Añadimos el pimentón dulce, rehogamos un poco con cuidado de que no se queme. Agregamos un poco de caldo del pote, mezclamos con las fabas y dejamos cocer todo junto un ratín hasta que espese y se mezclen bien los sabores. Una vez bien espeso y sabroso... a servir y disfrutar.

Nota: Es importante probar el punto de sal y ser prudente para no pasarnos, ya que ya la llevan los garbanzos por un lado y la verdura por otro.






miércoles, 13 de marzo de 2013

Naranjas al Caramelo con Crocanti (SG, VG)


Hoy un postre de temporada, sencillo y rápido de hacer pero muy sabroso. Con buenos ingredientes, el éxito está garantizado. 

Las claves del sabor: naranja eco y panela. Los que me seguís habitualmente sabéis que éste es el endulzante que utilizo habitualmente (junto con el sirope de ágave, más ocasionalmente). Está considerado uno de los azúcares más saludables (teniendo en cuenta que, aún así, su consumo ha de ser ocasional) y tiene un sabor IN-CRE-Í-BLE. No sólo aporta dulzor -sin ser excesivo- sino que, al mismo tiempo aromatiza ¡y cómo! Y si nuestra dieta es equilibrada, como estaremos aportando dulzor por diversos cauces, no necesitaremos tanto azúcar así que con poca cantidad nos llegará ;)

INGREDIENTES: (Para 2 personas)

- 1-2 naranjas (dependiendo del tamaño), mejor eco
- 1 cucharada de panela
- 2-3 cucharadas de almendra cruda troceada
- un chorrín de Cointreau (licor de naranja) o de ron (opcional, omitir si hay niños o se prefiere sin alcohol)
- el zumo de 1/2 naranja


ELABORACIÓN:

Se pelan las naranjas sobre una tabla, quitándoles la cáscara y la piel blanca por completo. A continuación, se cortan en rodajas más bien finas y se van colocando, superpuestas, en la fuente en que se vayan a servir.

Por otro lado, se empieza a preparar el caramelo. En una sartén antiadherente (de cerámica, p. ej., no de Teflón), se pone la panela y se deja derretir a fuego medio-bajo sin que se queme. Empezará a desprender un olor delicioso... Cuando empieza a dorar, se agregan las almendras y se dejan caramelizar poco a poco. Cuando ya están bien impregnadas de caramelo, se agrega el licor, dejando que se evapore el alcohol un poco. Por último, se añade el zumo y se deja al fuego todo junto unos minutos para que reduzca y se amalgamen los sabores.

Una vez reducido, se vierte sobre las rodajas de naranja y se espolvorea con canela en polvo justo en el momento de servir.



sábado, 9 de marzo de 2013

Coles de Bruselas Gratinadas (VG)


Invierno, tiempo de coles... De todos los tipos y variedades: coliflor, brécol, repollos varios, lombarda, coles de Bruselas... Muy, muy interesantes desde el punto de vista nutricional, se les atribuyen propiedades anticancerígenas y cada una aporta un toque diferente de sabor a nuestros platos. Nada mejor que aprovechar lo que la naturaleza nos ofrece en cada momento y disfrutarlas ahora que están en temporada.

Sí, pero... nosotros teníamos un asunto pendiente con una de ellas: las coles de Bruselas. Son sanísimas, no cabe duda, pero el sabor... ese saborcillo amargo que tienen... no nos hace mucha gracia. Una de las veces que las preparé, mi pareja miró al plato y con cara de pena y tono de niño me dijo: "Pero ¿por qué haces coles de Bruselas, si todo el mundo sabe que no son ricas?". Lo cierto es que la razón por la que las hacía era que venían en nuestra cesta ecológica semanal... así que aunque su reacción me provocó una sonrisa tierna, decidí en ese mismo momento que había que buscar una manera de hacerlas más atractivas. 

Busqué y rebusqué en libros de cocina y en internet hasta que por fin di con algo que me pareció interesante. Probé a hacerlo, y como nos gustó y nos sirvió para redimir a las detestadas coles, lo comparto aquí por si alguien está en las mismas que estábamos nosotros... conozco a unos cuantos con el mismo dilema ;)

La combinación de ingredientes de esta receta y la cobertura de mayonesa o veganesa hacen que el sabor de las coles quede compensado con los demás, dando como resultado un plato muy agradable, incluso para los enemigos de "las de Bruselas".

La receta la encontré en este blog, aunque la he modificado un poco, cociendo al vapor sólo las patatas, hirviendo las coles en agua y preparando los champis al ajillo. La mayonesa o veganesa la hago, en este caso, a la inglesa, añadiéndole un poco de mostaza en polvo y pimienta negra, lo cual le da un toque de sabor diferente y más intenso que le va bien a este plato.

INGREDIENTES:
- 1/2 kg de coles de Bruselas
- 200 gr de champiñones o setas
- 2 patatas medianas
- perejil picado
- 2 dientes de ajo, picado fino
- un chorro de vino blanco
- sal
- aceite de oliva (v.e.)

Para la Mayonesa/veganesa:

Ver elaboración aquí y añadir:
- 1 cucharada de mostaza en polvo
- pimienta negra, al gusto

ELABORACIÓN:

Para empezar limpiamos bien las coles, retirando las hojas exteriores y haciéndoles un pequeño corte en cruz en la base para que cuezan antes. Se van echando en un bol con agua fría y un chorrín de vinagre (o zumo de limón) para evitar que puedan quedar bichinos dentro.

Una vez limpias, cocemos las coles y las patatas. Yo lo hago en una cazuela de vapor y en la cazuela con el agua y sal cuezo las coles y en el cestillo para el vapor, las patatas en rodajas no muy gruesas (1,5 cm), con un poco de sal también. El tiempo de cocción de las coles puede girar en torno a los 25 minutos, dependiendo del tamaño pero es conveniente ir vigilando porque nos interesa que queden al dente, no demasiado blandas, que pierden toda la gracia.

Mientras tanto, vamos preparando los champis al ajillo. Para ello, en un poco de aceite se saltea el ajo y se añaden los champis, salpimentándolos. Se dejan hacer hasta que se ablanden un poco, se añade el vino y se reduce. Finalmente, se espolvorean de perejil. 

Cuando las coles estén listas, se escurren bien y se añaden a la sartén de los champis, dándoles unas vueltas para que se impregnen bien los sabores hasta que se reduzca el líquido.

En una fuente de horno se coloca una capa de patatas y sobre ella, las coles. Finalmente se cubre con la mayonesa/veganesa y se gratina hasta que coja un bonito color dorado.





domingo, 24 de febrero de 2013

Dúo de Placeres Veganos: Bizcocho con Crema Inglesa Aromatizados a la Naranja (VG)

Verdadero dúo de placeres veganos para poner punto final a una comida especial o darse el gusto a media tarde con un buen té o chocolate caliente y combatir las gélidas temperaturas y la humedad que tenemos estos días. Un suave y aromático bizcocho de naranja y pasas acompañado de una deliciosa crema, también aromatizada con naranja...

...Fruta que está en plena temporada y, por tanto, en su punto de dulzor y sabor. Ecológicas siempre que sea posible... por calidad, por sabor, por salud..., ya que son las únicas que nos ofrecen la garantía de que la piel no está tratada con productos químicos ni ceras que resultan muy difíciles de eliminar, aunque se laven bien, y que nuestro organismo no quiere para nada ;) 

Este dúo, relativamente sano para ser un postre, ya que no lleva nada de huevo y poco azúcar y aceite, da como resultado una combinación muy interesante. Tanto el bizcocho como la crema son de lo más sencillo; el primero con muy pocos ingredientes y siguiendo el principio básico de mezclar primero líquidos por un lado y sólidos por otro; la crema la he hecho de un modo muy parecido a la crema catalana pero sin huevos y el resultado es excelente en cuanto a textura y sabor, se puede presentar perfectamente sola como natillas.

INGREDIENTES: 

Foto con luz horrible pero se puede apreciar la textura del bizcocho
Para el Bizcocho: (Para un molde de Pyrex rectangular pequeño de 17 x 21 cm)

- 135 gr de harina integral de espelta
- 60 gr de panela
- 150 ml de zumo de naranja recién exprimido (de naranjas ecológicas)
- 35 ml de aceite de oliva (v.e.)
- 1 cucharadita de bicarbonato
- una pizca de sal
- extracto de vainilla, al gusto
- un puñadín de pasas (sin pepita)

Para la Crema Inglesa: (Para acompañar unas 4 raciones de bizcocho)

- 250 ml de leche vegetal (para las cremas yo prefiero la de almendra, natural y casera)
- 2 cucharadas soperas de Maizena eco (importante para que no sea de maíz transgénico)
- 2 cucharadas de sirope de ágave (o panela)
- Piel de naranja (yo he puesto tres tiras), cortada muy fina, sin la piel blanca
- una rama de canela
- extracto de vainilla o 1/2 vaina de vainilla abierta
- un poco de cúrcuma en polvo (para dar color)

ELABORACIÓN:

Para el Bizcocho:

Ponemos las pasas a remojar un ratín en agua caliente.

Precalentar el horno a 180º y barnizar el molde con aceite.

Por un lado, mezclamos la harina con el bicarbonato. Escurrimos bien las pasas (que habrán hinchado un poco) y las envolvemos en un poco de la harina con bicarbonato (lo cual hará que no se nos vayan al fondo durante la cocción). Reservamos.

En otro bol mezclamos los líquidos -el zumo, el aceite, la vainilla- y añadimos el azúcar y la sal. A continuación, incorporamos la harina y mezclamos bien y, por último, añadimos las pasas enharinadas y mezclamos con cuidado, repartiendo bien por toda la masa.

Vertemos la masa en el molde y horneamos. Como la cantidad es muy pequeña, tarda muy poco tiempo en hacerse, así que hay que vigilar a partir de los 10 minutos para no pasarse. Se hace la prueba de la aguja y, cuando salga limpia, se retira del horno. 

Se deja enfriar completamente en el mismo molde antes de sacarlo (yo lo hice por la noche y lo dejé hasta el día siguiente). Si no se hace así, se puede romper con facilidad y estropear la presentación. Con otros bizcochos es mejor sacarlos del molde en cuanto pierden temperatura y dejarlos enfriar sobre una rejilla para que no cojan humedad, en este caso no.



Para la Crema:


Se pone a calentar en un cazo la mayor parte de la leche (habremos separado como medio vaso) con el ágave (o panela), la corteza de naranja, la canela y la vainilla. 

Mientras tanto, mezclamos la Maizena con la leche reservada, removiendo bien para que no quede ningún grumo. 

Cuando la leche del cazo ya esté aromatizada, agregamos la leche con Maizena y removemos continuamente -a fuego medio- hasta que vaya espesando. Es en este momento cuando añadimos la cúrcuma, en cantidades mínimas, a pizcas, y removiendo bien hasta conseguir el punto de color que queramos. Es importante hacerlo con cuidado, ya que esta especia, muy interesante por sus propiedades nutritivas (y curativas), tiene una potente capacidad de coloración -no queremos un resultado  antinatural- y un sabor característico que no nos interesa transmitir a la crema.

Si cuando empiece a hervir no está suficientemente espesa para nuestro gusto (depende de para qué la vayamos a utilizar), se puede volver a diluir un poco más de Maizena en un poco de leche fría y añadir a la mezcla caliente, removiendo bien. 

Para montar el postre podemos servir el bizcocho cortado en pequeñas porciones cuadradas sobre un lecho de crema o al contrario, el bizcocho cubierto por una deliciosa capa de crema, en ambos casos espolvoreado con canela en polvo ;)





lunes, 11 de febrero de 2013

Lasaña "Boloñesa" (VG, SG)

Otra vez lunes... Y siguiendo con la iniciativa de los Lunes sin Carne, hoy me gustaría compartir uno de mis platos favoritos de todos los tiempos... lasaña. En este caso, "boloñesa" pero veganizada. Esta receta es la que he hecho toda la vida, aunque la he ido "tuneando" con el paso del tiempo según mis necesidades. Actualmente la salsa la hago con soja texturizada fina o media, que me gusta muchísimo más que con carne picada, que nunca fue santo de mi devoción... ¿Quién echa de menos la carne? ;)


INGREDIENTES:

- 1 paquete de lasaña sin gluten (o infinitamente mejor, si la podéis hacer fresca vosotr@s mismos)

- 1 paquete de soja texturizada fina o media
- 1 cebolla, picada fina
- 1 diente de ajo, picado fino
- unos tomates frescos (como unos 200 gr), pelados y cortados en cubos
- unas ramas de perejil, cortado muy fino
- un chorrín de vino blanco
- sal
- pimienta blanca
- aceite de oliva (v.e.)
- almendra molida (para gratinar)

Para la bechamel:
- unas 3 cucharadas de aceite de oliva (v.e.)
- 3 cucharadas de harina de arroz (o espelta)
- leche vegetal (a ojo, la que vaya pidiendo la harina; yo suelo usar de soja o almendra naturales para esto)
- sal
- pimienta blanca
- nuez moscada

ELABORACIÓN:

Soja texturizada en remojo
El primer paso consiste en poner a hervir abundante agua con sal. Cuando hierva a borbotones, echamos las placas de lasaña con cuidado y una a una para que no se peguen entre sí. Cocemos hasta que estén "al dente", escurrimos bien y dejamos sobre un paño limpio, bien estiradas, para que se escurran del todo mientras preparamos el resto.

Mientras hierve el agua, ponemos en un bol la soja cubierta de agua para que se rehidrate (unos 10 minutos o el tiempo que indique el fabricante).

Entretanto, vamos preparando la bechamel.
Echamos el aceite en un cazo y dejamos que caliente un poco. Añadimos la harina y revolvemos bien durante unos minutos, dejando que se haga un poco para que la bechamel no tenga sabor a harina. Cuando ya forma masa, vamos añadiendo la leche, en veces, y removiendo continuamente hasta que adquiera la consistencia adecuada (ha de ser ligera). En ese punto es cuando sazonamos con sal, pimienta y nuez moscada, removemos, cocemos un pelín más y reservamos.

Bechamel ligera
Una vez remojada la soja, hacemos la salsa "boloñesa". En una sartén con un poco de aceite rehogamos la cebolla. Cuando esté casi transparente añadimos el ajo y, finalmente, la soja. Damos unas vueltas, dejando que se haga un poco y agregamos los tomates, rehogándolo todo. Añadimos el vino blanco, la sal, la pimienta y el perejil y dejamos a fuego medio-bajo un ratín hasta que veamos que está listo.

Entonces es el momento de montar la lasaña.

Precalentamos el horno a 180º con calor inferior y superior.
Aceitamos una fuente de horno y forramos la base con una capa de placas de lasaña. Sobre ella esparcimos relleno de soja y cubrimos con bechamel y una nueva capa de lasaña. Volvemos a repetir la misma operación hasta que terminemos, dejando la última capa cubierta de bechamel y espolvoreada con almendra molida.


Metemos al horno hasta que veamos que la superficie esté dorada y voilá! Rica, rica... ;) 





lunes, 4 de febrero de 2013

Pastel Salado de Frutos Secos (VG, SG)


Lo primero es lo primero... Pediros disculpas por este parón inesperado en el ritmo de publicación. En estos tres últimos meses no he podido dedicarle tiempo al blog, así que me he tenido que limitar a contestar vuestros comentarios o correos lo más puntualmente que he podido. Cocinar he seguido cocinando, que ya se sabe, hay que comer todos los días, pero aunque he hecho bastantes cosas nuevas y otras no tan desconocidas en casa pero que aún no he compartido aquí, publicar implica más que cocinar, hay que dedicarle un poco de tiempo y mimo a fotografiar el plato, preparar la receta y la entrada, etc. Y no siempre se dispone de él. 
 
Vuestros comentarios y la actividad que el blog tiene gracias a vosotr@s a pesar de este parón, por un lado, y la iniciativa que ha puesto en marcha nuestra querida Lucía, del blog Dime Qué Comes, haciéndose eco de su equivalente anglosajona, Meatless Monday, Lunes sin Carne, me han animado a retomar la publicación, aunque no pueda hacerlo al ritmo de antes, de dos recetas semanales. 

Y como propuesta para un lunes sin carne sugiero esta alternativa: un pastel salado de almendras, anacardos y champis para servir en rodajas con una rica salsa de tomate casera. Como es contundente, no se trata de comer mucha cantidad, así que se puede preparar un plato combinando distintos tipos de alimentos, texturas y formas de cocinado para que resulte equilibrado: una o dos rodajas de pastel con un poco de cereal hervido (arroz, quinoa...) y abundante verdura variada al vapor o una rica ensalada, también variada... ¿Quién echa de menos la carne? Yo no... ;)


INGREDIENTES: (Para un molde de cake de 24 x 12 cm)
- 140 gr de almendras peladas
- 60 gr de anacardos naturales
- 1 cebolla pequeña, picada
- 200 ml (aprox.) de crema de anacardos casera o nata vegetal
- 50 ml de leche vegetal
- unos 3 champiñones, cortados en láminas
- pan rallado (unos 100 gr, aprox.)*
- especias y hierbas al gusto (yo utilizo una mezcla italiana que lleva orégano, pimiento rojo deshidratado, albahaca, pimienta negra, tomate deshidratado, ajo, cebolla, romero, tomillo y mejorana).
- sal 
- pimienta blanca
- aceite de oliva (v.e.)

* La cantidad de pan rallado es orientativa. Se trata de ir añadiéndolo a la masa poco a poco para conseguir el punto adecuado (ver fotos de la masa).



ELABORACIÓN:

Precalentar e horno a 200º. Barnizar con un poco de aceite el molde y forrar con tiras de papel de horno para facilitar el desmoldado.

Picar las almendras y anacardos en la picadora o robot y reservar.

En una sartén saltear la cebolla con una pizca de sal. Cuando se vaya poniendo transparente, agregar los champiñones y dejar que se vayan haciendo. Cuando estén blandos, añadir las almendras y anacardos y remover. Incorporar la  leche, la nata, el pan rallado y las hierbas y especias y mezclar bien. (Dependiendo de cómo sea de espesa la nata, puede variar la cantidad que necesitemos, por eso es necesario ir añadiéndola, al igual que el pan rallado, poco a poco, para no pasarnos de punto. La consistencia debe ser parecida a la de la carne picada).

Verter en el molde y hornear hasta que se vea hecho (alrededor de 1 hora), vigilando a partir de la 1/2 hora. 

Dejar reposar un poco y desmoldar en una fuente. 

Servir en rodajas con una salsa ligera que os apetezca. En este caso, yo hice una de tomate casera.







Esta receta la he adaptado a mis necesidades a partir de esta otra de uno de mis blogs favoritos.