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¡BIENVENID@!

¡BIENVENID@!

En este blog encontrarás las recetas que he ido descubriendo, adaptando, reinventando o creando… sin trigo, sin levaduras ni lácteos. Lo que en principio parece una limitación, se puede convertir, con un poco de cariño, imaginación y ganas de experimentar cosas nuevas en un reto apasionante que permite descubrir ingredientes y sabores antes desconocidos y ensanchar los horizontes de nuestra cocina de forma saludable y sabrosa... haciéndonos sentir que el mejor restaurante está en nuestra propia casa.

sábado, 18 de junio de 2011

Parrochas al Horno (SG)



Este es un plato muy fácil y rápido de hacer y resulta muy bueno. Además, como está hecho al horno, no absorbe aceite, como ocurriría si fuese frito.


INGREDIENTES: (Para 2-3 personas)

- 16 parrochas (o “xoubas”, sardinas pequeñas) de tamaño medio
- 4 dientes de ajo
- Unas ramas de perejil
- Pan rallado (sin trigo ni levaduras / sin gluten)
- Aceite de oliva (virgen extra)


ELABORACIÓN:

Precalentar el horno a 210º, con calor inferior y superior.

Para esta receta las parrochas no han de ser demasiado pequeñas, tienen que estar desescamadas, abiertas por la mitad longitudinalmente y se les ha de quitar con cuidado la espina central.



Picar los ajos y el perejil muy menudos, poner en el mortero y machacar. Añadir aceite al gusto e ir mezclando bien.

En un plato hondo echar la mezcla e ir pasando por ella cada parrocha, untándola bien por los dos lados. 

A continuación, rebozarlas en pan rallado e ir colocando en una fuente de horno espolvoreada de pan rallado.


Meter al horno a altura media hasta que se vean doradas y crujientes.


Sacar y servir inmediatamente. Se pueden acompañar con una ensalada y patatas al vapor.


miércoles, 15 de junio de 2011

Cous-Cous Vegetal (VG)


Hace poco me llevé una grata sorpresa a través de Arrels del blog La Dolce Vita Vegana. Gracias a ella me enteré de que existía cous-cous de espelta. Desde que no puedo tomar trigo había desterrado, de bastante mala gana, el cous-cous de mi dieta, así que con la noticia se me iluminó de nuevo el horizonte gastronómico. Inmediatamente lo pedí en mi herbolario habitual y ¡por fin he podido volver a prepararlo! Para celebrar mi reencuentro con este ingrediente decidí hacer un cous-cous vegetal.


INGREDIENTES: (Para 2-3 personas)

-          200 gr de cous-cous integral de espelta
-          Dos puñados de garbanzos
-          Una cebolla, cortada en láminas finas
-          Un tomate grande, pelado y cortado en dados
-          400 gr de calabaza, pelada y cortada en dados
-          ½ calabacín grande, pelado y cortado en dados
-          2 zanahorias, peladas y cortadas en trozos medianos
-          1 nabo, pelado y cortado en dados
-          Unas pocas uvas pasas
-          Aceite de oliva (virgen extra)
-          Cilantro fresco muy picado (al gusto)
-          Sal
-          Especias: (al gusto)
o       Pimienta blanca
o       Cúrcuma
o       Jengibre en polvo
o       Comino
o       Canela en polvo

NOTA: Si no os gusta que tenga un toque dulce, eliminad las pasas, ya que algunas de las verduras (zanahoria, calabaza, calabacín) y la canela contribuyen también al dulzor.

ELABORACIÓN:

NOTA: En el Magreb este plato se elabora en la “couscousera”, recipiente similar a una cazuela al vapor. En la cazuela inferior se cuecen las verduras mientras en el superior se hace el cous-cous, enriquecido con el aroma del caldo de las verduras. Como yo no tengo “couscousera” lo hago en dos cazuelas diferentes pero utilizando el mismo caldo para dar más sabor.

La noche anterior dejaremos los garbanzos en remojo (preferentemente en agua filtrada).

En una cazuela poner un poco de aceite y rehogar la cebolla hasta que se vuelva transparente. Añadir el nabo, los garbanzos, el cilantro, la sal y las especias y rehogar un poco, removiendo. Cubrir de agua hirviendo y dejar cocer hasta que estén casi tiernos (en olla rápida unos 15 minutos).

Añadir el resto de las verduras y cocer hasta que estén todos los ingredientes listos (en olla rápida 5 minutos más). Escurrir y reservar el caldo.

Preparar el cous-cous siguiendo las instrucciones del fabricante. En mi caso, he puesto parte del caldo de verduras a hervir en un cazo y he espolvoreado sobre él el cous-cous, removiendo. En unos minutos estaba listo.

Para servir, colocar el cous-cous en forma de cono en el centro de una fuente redonda y honda, humedecido con caldo. Alrededor colocar los garbanzos y las verduras, excepto la zanahoria y calabaza, que colocaremos sobre el cous-cous para dar color al plato. Servir un bol con el resto del caldo para poder añadirlo al gusto.

sábado, 11 de junio de 2011

Huevos Encapotados (OV, SG)



Aunque es muy sencillo, este plato me gusta mucho. Hacía muchos años que no lo preparaba, lo he recuperado ahora con mucha ilusión. Es otra de esas cosas que, junto con una ensalada y poco más, resuelve una cena sencilla.


INGREDIENTES:

-          Un huevo por persona
-          Bechamel para croquetas
-          Huevo batido (para rebozar)

ELABORACIÓN:

Hacer una bechamel espesa según la receta indicada arriba.

Freír los huevos, teniendo cuidado de cuajar bien la clara pero dejar la yema poco hecha (esto es muy importante para el resultado final del plato). Reservar hasta acabar de freír todos los que necesitemos.

Con una espumadera y mucho cuidado se envuelve cada huevo en la bechamel, cubriéndolo bien por todas partes y se coloca sobre una tabla de cortar enharinada para que enfríe y la bechamel coja cuerpo con el huevo.



Una vez fríos, se pasan los huevos por huevo batido y pan rallado y se fríen en aceite abundante. Se dejan escurrir sobre papel absorbente y se sirven.

Están buenísimos, probadlos… Al cortarlos con el tenedor, la yema blanda contrasta con la bechamel y el crujiente rebozado… Mmmm…



Bechamel Básica para Croquetas (VG, SG)

Esta receta nos servirá para hacer croquetas y otros platos que necesiten bechamel espesa para poder freír luego. En el caso de las croquetas, se puede hacer con más ingredientes para dar sabor y se mezclará al final del proceso con el relleno escogido pero aquí os doy sólo la bechamel base para poder aplicarla a más situaciones.


INGREDIENTES:

-          1 l. de leche de soja
-       100 gr de harina de arroz (integral ecológico) / ó 50 gr de harina de arroz y 50 gr de Maizena (o su equivalente ecológico)
-          Aceite de oliva (virgen extra)
-          Sal
-          Pimienta
-          Nuez moscada (mejor recién rallada)


ELABORACIÓN:

Cubrir la base de un cazo con aceite. Añadir la harina y remover bien durante un par de minutos para que pierda el sabor a crudo.

Ir añadiendo la leche de soja y removiendo con unas varillas de mano hasta que se vaya integrando en el conjunto sin que se hagan grumos. Se continúa haciendo esto hasta que la bechamel alcanza el punto deseado de espesor. No consiste en echar más harina para acabar antes, sino en mimarla revolviendo con paciencia.

Una vez conseguido el punto, se condimenta con sal, pimienta blanca y nuez moscada al gusto y se utiliza según la receta que escojamos. Se pasa a una fuente y se deja enfriar. Una vez fría se le da la forma (bolas, croquetas, etc), se rebozan en harina de arroz, huevo batido y pan rallado (sin trigo ni levaduras) y se fríen en abundante aceite caliente. Se dejan escurrir sobre papel absorbente antes de servir.


NOTA: Cuando aún no había dado con un pan adecuado a mis necesidades y, por tanto, tampoco disponía de pan rallado, hacía las croquetas rebozándolas en almendra molida. El resultado es muy bueno: el sabor resulta muy fino, por lo que no estropea el de la bechamel y forma una corteza muy similar a la del pan rallado pero más suave.

miércoles, 8 de junio de 2011

Quiche de Espinacas (OV)



Me encantan las quiches. Las bases han ido cambiando conmigo en estos últimos tiempos y sigo experimentando con otras nuevas pero el relleno lo suelo hacer siguiendo un mismo patrón que me funciona muy bien aunque varíe el ingrediente principal, cosa que hago continuamente porque me encanta probar cosas distintas.

En esta ocasión os traigo una quiche de espinacas, ya clásica en casa, pues es de las primeras que empecé a hacer hace ya bastantes años.


INGREDIENTES:

Para la base:
Ver Quiche de Marisco. 
En esta ocasión no utilicé albahaca para la masa.

Para el relleno:
- 300 gr de espinacas frescas, lavadas
- 3 huevos
- 200 ml de nata vegetal (soja, avena, etc) / okara*
- Sal
- Pimienta
- Nuez moscada (mejor recién rallada)

* Últimamente, en mi intento –que ya conocéis- de buscar utilidad a la okara que se produce al hacer leche de soja en casa, la estoy utilizando en lugar de la nata vegetal en las quiches con muy buenos resultados. Lo que hago es utilizar el equivalente a los 200 ml de nata en okara diluida con leche de soja hasta que consigo la consistencia adecuada. Cuaja fenomenal –incluso permite reducir la cantidad de huevo si se deja un poco más espesa- , no altera para nada el sabor, resulta muy nutritiva… y, a diferencia de la nata, no está procesada en absoluto :). 
Los no intolerantes a los lácteos también podéis utilizar en lugar de nata la misma cantidad de queso fresco -opción más ligera y sana-, que es lo que pedía la receta original y yo hice durante mucho tiempo. Queda fenomenal.

ELABORACIÓN:

Preparar la base como se indica en la receta de Quiche de Marisco. Hornear unos minutos en vacío para que tome cuerpo y no se ablande al añadirle el relleno.

Durante el tiempo de reposo de la masa se puede ir preparando el relleno:

Poner a hervir unos minutos las espinacas con sal en no mucha agua hasta que estén tiernas. No cocerlas de más para que no pierdan muchos nutrientes. Escurrirlas bien, aplastándolas con una cuchara de madera y cortar en trozos pequeños.

En un bol mezclar los huevos, la nata u okara y los condimentos. Añadir las espinacas y mezclar bien. Verter sobre la base algo horneada y cocer hasta que esté hecha (a 180º en mi horno tarda unos 45 minutos y queda genial de punto). 


domingo, 5 de junio de 2011

Empanada de Pulpo



Vivir entre dos comunidades (como entre dos países, culturas o lenguas) constituye una enorme riqueza, ya que te permite disfrutar de las tradiciones, herencia y saber hacer de dos pueblos en lugar de uno.

La receta de hoy es un clásico de la cocina gallega que en casa nos gusta mucho. Si, además, el pulpo es fresco y local, aún mejor.

Vamos allá…


INGREDIENTES:

Para la empanada de pulpo se puede utilizar la masa de espelta o la de maíz (que publicaré más adelante); ambas le van fenomenal.

Para la masa de espelta:


Para el relleno:

- un pulpo de 1 kg
- 2 ½  cebollas medianas
- 1 diente de ajo
- 1 pimiento verde
- ½  cucharada de pimentón dulce
- ¼ cucharadita de pimentón picante
- aceite
- sal


ELABORACIÓN:

Para la elaboración de la masa, ver la Masa de Espelta para Empanada.

Si el pulpo es fresco, después de lavarlo, conviene congelarlo antes de cocinarlo para que no resulte duro. Si se compra congelado, no hay problema. En ambos casos se descongela con antelación.

Se pone una cazuela al fuego con abundante agua y ½ cebolla. Cuando rompa a hervir, se sumerge el pulpo en el agua y se saca tres veces para “asustarlo”, dejándolo finalmente cocer hasta que esté en su punto. Yo suelo utilizar la olla rápida y suele tardar unos 25 minutos. En cazuela normal puede tardar unos 45 minutos. Para comprobar el punto, se pincha con un palillo. Se escurre y se deja reposar un poco.

A continuación, se corta en trozos pequeños con unas tijeras.

En una sartén, se rehoga la cebolla y el pimiento, cortados en trocitos pequeños. Luego, se añaden el ajo, muy picado, y la sal. Cuando está todo listo, se añade el pimentón, se le da unas vueltas y, finalmente, se agrega el pulpo, mezclándolo todo bien. Se deja enfriar un poco y se rellena con ello la empanada.

Hornear según la receta base citada anteriormente.





La receta del relleno de esta empanada ha sido tomada del libro "Cocina Gallega", de Alvaro Cunqueiro y Araceli Filgueira Iglesias (Ed. Everest).

miércoles, 1 de junio de 2011

Arroz con Leche al Chocolate (VG, SG)


Confesadlo… ¿Verdad que os morís de ganas de que, aunque sea sólo alguna vez, nos ofrezcan algo así de postre cuando salimos a comer a un restaurante? ¿Verdad que ya casi ni miráis la carta de postres porque total… para qué? ¿Verdad que cada vez os apetece menos salir a celebrar aniversarios, cumples, etc fuera porque, sinceramente, sin exageraciones y salvo rarísimas excepciones, comemos mucho mejor en casa? Pues sí…

Está claro que hay que seguir luchando para que las cosas cambien -hace mucha falta- pero mientras tanto, por lo menos en casa, que nadie ponga puertas al campo… 

Hoy os traigo una receta que me hipnotizó nada más verla. Sabía que tenía que probar a hacerla pero ¡ya! Como asturiana, me encanta el arroz con leche que, como comprenderéis, es otro de esos platos que han ido evolucionando conmigo en estos últimos años. Ahora lo suelo hacer con leche de arroz y almendras hecha en casa y panela o azúcar mascobado, lo cual lo hace más saludable y le cambia bastante el aspecto… resulta “morenito”. A mí me parece precioso.

La receta de hoy, sin embargo, es otra, es mi versión adaptada de la que vi en este delicioso blog. Este supera al mío habitual, es negrito de verdad, tiene un aspecto que te engancha… No soy especialmente aficionada al chocolate, puedo pasar años sin probarlo (aparte de que me ha costado mucho trabajo encontrar uno seguro, ya que prácticamente todos pueden contener trazas de leche), pero sabía que esto me gustaría. Y no sólo a mí…



INGREDIENTES:

-          100 gr de chocolate negro
-          100 gr de azúcar integral (panela)
-          100 gr de arroz (he utilizado ecológico de grano redondo)
-          1 vaina de vainilla
-          1 chorrito de Cointreau o cáscara de naranja* (al gusto)
-          1 rama de canela
-          1 litro de leche de arroz y almendras (u otra leche vegetal)*
-          Una pizca de sal

*Si no es ecológica, la lavaremos y cepillaremos con especial empeño…

* Nota para los recién llegados al mundo de la intolerancia a los lácteos…: En lo que más he notado yo el cambio a las leches vegetales ha sido precisamente en este tipo de repostería –arroz con leche, cremas, natillas, etc. A nosotros nos siguen gustando mucho pero el sabor es diferente, como menos intenso o denso. Creo que debe de ser por la grasa que tiene la leche de vaca (especialmente si es muy natural o ecológica), que da un cuerpo y una consistencia al sabor que las leches vegetales no tienen. No notaréis cambio, sin embargo, en la textura. Es cuestión de acostumbrarse.

ELABORACIÓN:

El proceso de elaboración es ligeramente diferente al que sigo habitualmente. Primero, aromatizamos la leche, calentándola con la canela, el Cointreau (o naranja) y la vainilla, abierta, para que suelte su aroma. Cuando empiece a hervir, apartar del fuego y reservar tapada una media hora.

Al cabo de este tiempo, colar y pasar a un bol. Añadir el azúcar y mezclar.

Aparte, en un cazo con agua hirviendo poner el arroz con la sal y dejarlo cocer durante unos 3-5 minutos. Escurrir bien y añadir al bol de leche. Poner todo en una cazuela al fuego y dejar cocer a fuego suave durante unos ¾ hora aproximadamente, hasta que se haya absorbido bastante la leche y el conjunto ofrezca un aspecto cremoso… y apetitoso.

Mientras tanto, sobre una tabla rallar el chocolate y derretir al Baño María, revolviendo con una cuchara de madera para que quede fino y suave.

Cuando el arroz está prácticamente listo, añadirle el chocolate y mezclar bien pero con cuidado de no deshacer el arroz. Dejar enfriar y servir decorado al gusto.



Esta receta ha sido adaptada del blog http://auxdelicesdesgourmets.blogspot.com/