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¡BIENVENID@!

¡BIENVENID@!

En este blog encontrarás las recetas que he ido descubriendo, adaptando, reinventando o creando… sin trigo, sin levaduras ni lácteos. Lo que en principio parece una limitación, se puede convertir, con un poco de cariño, imaginación y ganas de experimentar cosas nuevas en un reto apasionante que permite descubrir ingredientes y sabores antes desconocidos y ensanchar los horizontes de nuestra cocina de forma saludable y sabrosa... haciéndonos sentir que el mejor restaurante está en nuestra propia casa.

domingo, 20 de mayo de 2012

Empanada Rústica de Manzanas (OV)

Este es un plato que asocio con mi infancia, ya que rara vez lo he vuelto a comer desde entonces. Se solía preparar con cierta frecuencia en casa y estaba buenísimo.

Hace tiempo que tenía ganas de hacerlo pero la masa habitual  lleva levadura. Esta no es una empanada de masa delgada, sino más bien gordita y no estaba segura de cómo conseguirla sin levado. Hojeando el otro día uno de mis libros de cocina, encontré una receta de masa dulce con bicarbonato y decidí adaptarla a ver qué tal resultaba. 

Me sorprendió mucho lo que sube en el horno y lo bien que queda. El aspecto al corte es el propio de las masas de bicarbonato, más similar a una masa quebrada que de pan y aunque resulta bastante diferente de la que recuerdo de mi niñez, nos gustó mucho, tanto a nosotros como a los invitados que teníamos, e incluso mejora de un día para otro.

Otra receta de este estilo que me gusta mucho y se hace con una masa muy rica  es el Pastel Rústico de Peras, una de las primeras recetas del blog.

INGREDIENTES: 

Para la masa:
- 1/2 kg de harina integral de espelta (eco)
- 150 ml de leche vegetal (he utilizado de soja)
- 170 gr de azúcar (panela)
- 100 gr de aceite de oliva virgen extra
- 2 huevos
- 1 cucharada (sopera) rasa de bicarbonato
- zumo de limón (como 1 cucharadita, aproximadamente)
- 5 gr de sal

Para el relleno:
- 1 kg de manzanas (he utilizado manzana roja dulce, tipo Red Delicious)
- 1 cucharada (sopera) de canela en polvo
- 4 cucharadas (soperas) de azúcar



ELABORACIÓN:


Pelar, descorazonar y cortar las manzanas en láminas. Mezclar en un bol con la canela y el azúcar y reservar.

Precalentar el horno a 190º, con calor inferior y superior. Barnizar con aceite el molde.

Para preparar la masa, en un bol se mezclan la harina, el bicarbonato y el azúcar. A continuación, se añade el aceite y e mezcla bien. 

Mientras tanto, se pone a calentar la leche. Cuando está templada, se retira y se la añade el zumo de limón y se deja reposar unos minutos. Cuando se ve que está cuajada, se le añaden los huevos, batidos y se revuelve bien.

Se añade la mezcla de leche y huevos a la masa del bol y se mezcla. Una vez unido, se amasa con las manos sobre una superficie enharinada y se forma una bola. 

No se trata de amasar mucho rato, que perjudicaría al resultado, sino de conseguir lo antes posible una masa no pegajosa pero un poco blanda. Si es necesario, ir añadiendo harina poco a poco al amasar hasta conseguir este punto. Dividir la masa en dos partes (2/3 y 1/3). 

No resulta demasiado fácil de manejar, lo mejor es espolvorear bien la superficie de trabajo, las manos y el rodillo con harina y, al estirar la masa, enharinarla repetidamente por ambos lados para que tenga la consistencia necesaria para enrollarla en el rodillo y llevarla al molde. 

Coger la porción mayor de masa, estirarla y colocarla sobre la base del molde. Rellenar con la manzana y cubrir con la masa restante, enrollando y cerrando los bordes*. Hacer unos cortes con unas tijeras sobre la superficie, barnizar con leche vegetal y espolvorear con canela mezclada con panela al gusto.

Hornear durante una media hora. Dejar reposar y servir fría.

* Lo tradicional sería cubrirlo al estilo de la Tarta Linz, con tiras de masa que dejaran entrever el relleno, pero andaba justa de tiempo y fui a lo práctico ;)





Receta adaptada de "Cocina Gallega", A. Cunqueiro y A. Filgueira Iglesias, Ed. Everest

lunes, 14 de mayo de 2012

Revuelto Vegano de Tofu, Champis y Pimientos del Piquillo (VG, SG)

Bueno, esto de publicar por equivocación ya se está convirtiendo en hábito... :| Yo creo que la culpa la tiene Blogger, que no hace lo que yo le digo, pero ya no sé... Estaba preparando esta receta para publicar dentro de unos días y ¡se me escapó! así que he optado por dejar que siga su camino libremente.

Este es un plato interesante para los intolerantes al huevo (pero no a la soja), los veganos o todos aquellos a los que nos gusta controlar la ingesta de huevos para equilibrar la dieta. El resultado final es muy similar a un revuelto tradicional: la textura del tofu recuerda mucho a la del huevo, el color lo aporta el azafrán (aunque apenas se nota en la foto, que me ha quedado muy pálida) y tiene un sabor muy bueno, que se puede variar simplemente cambiando las verduras. Resulta muy sabroso, sano y fácil de hacer.

INGREDIENTES: (Para 2 personas)
- 1/2 cebolleta, cortada en trocinos pequeños
- 1/2 puerro, cortado en láminas finas
- 6 champiñones Portobello medianos, lavados y cortados en láminas
- 4 pimientos del Piquillo, cortados en trocitos pequeños
- 250 gr de tofu ahumado
- albahaca seca (al gusto)
- pimienta blanca
- sal
- 1 sobre de azafrán en polvo
- un poco de agua 
- aceite de oliva (virgen extra)


En lugar de champis y pimientos se puede variar el plato con las verduras de temporada (espárragos, calabacines, espinacas, etc), teniendo cuidado de escaldarlas previamente en el caso de las de consistencia más bien dura, como los espárragos.

ELABORACIÓN:


En una sartén se pone a calentar un poco de aceite y se rehogan la cebolleta y el puerro. Cuando están casi transparentes, se añaden los champis y se dejan hacer a fuego medio-bajo hasta que se ablanden. 

Entonces se añade el tofu, previamente desmigado con la ayuda de un tenedor, se salpimenta y se deja hacer, tapado, unos minutos, removiendo con frecuencia y vigilando que no se pegue. Se espolvorea con el azafrán, se añade un poco de agua para que no quede reseco y se pueda disolver bien el azafrán y se deja hacer unos 8 minutos. Se agrega el pimiento del Piquillo y la albahaca, se da unas vueltas más y se sirve en seguida decorado al gusto.




Esta receta está basada en una del libro "Manual de Cocina para la Felicidad", de los monjes budistas. Ed. Aguilar. 

domingo, 13 de mayo de 2012

"Queso" Vegano para Gratinar (VG)

Una vez más, tengo que agradecer a los chicos de Dimensión Vegana una receta que me ha encantado y que creo que puede ser muy útil a los que, como yo, no podéis consumir lácteos. 

Aunque ya me habían ganado con el tiramisú, no dejan de sorprenderme con cada nuevo plato. Ya he probado varias cosas suyas y me han gustado mucho.

Este "queso" lo he adaptado un poco a mis necesidades y gustos, prescindiendo de la levadura de cerveza, que no puedo utilizar, añadiendo pimentón dulce ahumado en lugar de cúrcuma para darle un toque de color y sabor, y leche de almendra en lugar de soja (simplemente porque es la que tenía en ese momento).

El resultado me ha parecido estupendo, tanto en cuanto al sabor como a la textura una vez gratinado.

INGREDIENTES:
- 1 cucharada de harina de espelta blanca *
- 2 cucharadas de Maizena (eco)**
- 1/2 taza de aceite de oliva virgen extra
- 1 taza de leche  de almendra, natural y casera***
- 1 cucharadita de cebolla deshidratada
- sal de hierbas (al gusto)
- sal (al gusto)****
- 1/2 cucharadita de moka de pimentón dulce ahumado de La Vera (se puede poner más)
- pimienta blanca
- mostaza molida


* Creo que se podría hacer apto para celíacos utilizando harina de arroz pero no he probado aún y no sé si variaría la textura final.

** Parece ser que con fécula de patata o de yuca se consigue una textura aún más elástica, más similar al queso fundido. Yo no las consigo en mi zona, así que he recurrido a la Maizena eco.

*** La receta original pedía leche de soja (o incluso agua), yo he utilizado leche de almendra porque era la que tenía en ese momento y ha quedado estupendo. Yo creo que el aceite presente en la almendra y su sabor han contribuido muy positivamente en el resultado final.

**** Aunque no lo suelo especificar, siempre utilizo sal rosa del Himalaya en mis platos. En este caso he utilizado ésta y sal de hierbas, que es una mezcla de sal con tomillo, orégano, romero y mejorana recién molidos.

ELABORACIÓN
En un cazo se pone el aceite a calentar. Se añade la harina y la Maizena, como si fuésemos a hacer una bechamel sólo que con más aceite. Se revuelve bien unos minutos para mezclar y que las harinas pierdan el sabor a crudo. 


Incorporar la leche de una vez y remover bien. Agregar la sal y todas las especias, excepto el pimentón. Seguir revolviendo hasta que veamos que la mezcla tiene una consistencia elástica, como el queso "Provolone" fundido. Entonces añadir el pimentón, mezclar concienzudamente sin dejar al fuego mucho más para evitar que el pimentón coja sabor raro y reservar.


Durante el proceso, parecía que la masa soltaba aceite, como si no se integrara (no sé si se debe al hecho de utilizar leche de almendras, que ya contiene su aceite). Después de revolverla bien, he retirado a un bol el que iba soltando. Al ir enfriando, pasa de esa consistencia elástica a otra como desmigada (como en la foto de la izquierda) y entonces he ido añadiendo algo del aceite que le había quitado para que tuviera  el punto graso que me interesaba).

En esta ocasión, he utilizado el "queso" siguiendo la sugerencia de Javier (Dimensión Vegana), con patatas asadas al horno en su piel, regadas con un hilo de aceite de oliva, rellenas con brécol al vapor y cubiertas con el queso vegano, con un punto de pimienta blanca y de mostaza en polvo antes de gratinar unos 5 minutos a 220º... ¡Francamente, deliciosas!

sábado, 5 de mayo de 2012

Empanada Marinera... ¡Vegetariana! (VG)

Llevaba tiempo buscando un relleno vegetariano para empanada interesante desde el punto de vista nutritivo (es decir, que incluyese proteína y minerales) y con un sabor que pudiese "enganchar" a un paladar no vegetariano. Mi intención era darle un toque de mar, que gusta mucho en casa, así que se me ocurrió esto... y resultó estupenda. 

La proteína la aporta el tofu, que al ser ahumado, le da un sabor muy rico. Los minerales (calcio, magnesio, fósforo y, en menor medida, hierro, zinc y yodo) junto con el intenso sabor a mar los proporciona el alga nori. Un surtido de ricas verduras de temporada (eco siempre que sea posible) y un poco de tamari hacen el resto... 

El comentario en casa al probarla fue que "no tiene nada que envidiar a la de berberechos"... Teniendo en cuenta que la empanada de berberechos es una de las favoritas, no está nada mal... ;)


INGREDIENTES: (Para un molde redondo de 25 cm / 2-3 personas)

- Masa de espelta para empanada


Para el relleno:

- 1 cebolleta, cortada en rodajas finas
- 1/2 puerro, cortado en rodajas finas
- 4 ajos tiernos, cortados en rodajas finas
- 1/2 pimiento rojo, cortado en cubos
- 1/4 pimiento verde, cortado en cubos
- 3-4 hojas de repollo, troceado fino
- 125 gr de tofu ahumado, aplastado con un tenedor hasta que quede desmigado
- 1 cucharadita de alga nori
- 1 cucharadita de tamari
- sal
- pimienta
- aceite de oliva virgen extra

ELABORACIÓN:


Se prepara la masa y se deja reposar, tapada, durante una 1/2 hora. Mientras tanto, se va preparando el relleno y precalentando el horno a 190º, con calor inferior y superior.


En una sartén con un poco de aceite se rehoga la cebolleta, el puerro y los ajos tiernos con un poco de sal. Cuando estén a medio hacer, se añaden los pimientos. Cuando esté todo casi listo, se agrega el repollo y se deja hacer un poco, hasta que esté tierno. 

Entonces, se agrega el tofu desmigado, se remueve un poco y se añade el tamari y el alga nori, se salpimenta (con cuidado, pues el tamari ya es salado), se remueve y, pasados unos segundos, se aparta del fuego y se reserva.


Se divide la masa en dos partes: con 2/3 de la masa se hará la base, que se estira con el rodillo sobre una superficie enharinada y se coloca en un molde que se habrá untado con aceite. Sobre la masa se coloca el relleno uniformemente.

Con el resto de masa se prepara la tapa de la empanada, que se puede hacer del mismo modo o, como he hecho yo en este caso, un poquitín más elaborada, en forma de enrejado. Este queda muy bonito en tartaletas individuales (para fiestas, por ejemplo).

Para hacerlo se necesita este rodillo dentado y un poco de paciencia, pues no resulta muy fácil. El método que a mí me funciona mejor en empanadas es estirando sobre la superficie enharinada la masa con el rodillo habitual espolvoreando ésta de harina varias veces por ambos lados para que tenga más cuerpo. Luego se pasa el rodillo dentado con firmeza una sola vez sobre la masa y, con mucho cuidado, se coloca ésta sobre el relleno. Una vez colocado, es cuando empiezo a abrir los surcos que he hecho en la masa con la ayuda de un cuchillo afilado. Se puede barnizar con leche de soja, pero la harina integral ya le da un color bonito. A mí personalmente no me gusta barnizar las empanadas con huevo porque ya lo utilizo para otros platos y prefiero prescindir de él aquí.

Se hornea durante una media hora (dependerá de los hornos) y ¡ya está!



lunes, 30 de abril de 2012

Torrijas al Caramelo (OV)

Después de un mes de vacaciones blogueras siento que ya toca volver a la actividad. Este tiempo me ha dado para descansar mucho, recuperar un montón de energía y retomar mis ocupaciones con ilusión y ganas, que es de lo que se trataba. 

La entrada de hoy no os va a resultar totalmente desconocida a muchas de las personas que me seguís, ya que el fin de semana pasado estuve empezando a preparar alguna receta para la vuelta y "se me escapó" ésta por unos segundos, los suficientes para quedarse pegada en los escritorios y las listas de blogs. Sorpresa, por tanto, no será, pero ¡qué le vamos a hacer! 

La receta es típica de Semana Santa pero como me da pena no compartirla porque a nosotros nos gusta mucho, aunque no sea el momento más preciso, aquí está. Ya sabéis, del tipo que a mí me gusta... sencilla pero sabrosa.

Estas torrijas las hago desde hace ya muchos años, es una receta que le había pasado a mi madre una amiga suya y que a mí me encantó desde el principio... pero desde que tengo intolerancias no las había hecho porque pensaba que quizás mi pan no era el más apropiado para ello y se me desmigaría al remojarlo... ¡craso error! Están de miedo, cuando pienso que he pasado tres años sin probarlas... :| Ahora que lo sé, me muero por probar a hacer alguna otra cosilla de este estilo que me encanta, así que si resulta, lo sabréis ;) 

Por cierto, me alegro un montón de estar de nuevo entre vosotr@s. En este tiempo de descanso, tres compañeras blogueras me han concedido premios (que les agradezco por lo que significan aunque no participe en este tipo de cadenas) y otras personas desconocidas  se han puesto en contacto  por correo con mucho cariño para hacerme saber que el blog les está resultando útil en su situación. A ell@s y a todos los que me seguís, apoyáis o visitáis, MUCHAS GRACIAS. Vuestro cariño, vuestras palabras y vuestra fidelidad me hacen ver que esta aventura tiene sentido y cumple la función para la que se creó. Un abrazo a tod@s.

INGREDIENTES: (Para 2 personas)
- 4 rebanadas de pan sencillo de espelta que  no sea del día*
- 1/2 ó 1 vaso de leche vegetal
- 1-2 cucharadas de azúcar (panela)
- 1 huevo
- azúcar y canela para espolvorear
- un chorro de vino blanco (he utilizado un Albariño)
- caramelo líquido casero


* Utilizando un pan sin gluten esta receta  es  perfectamente apta para celíacos

ELABORACIÓN:
Calentar la leche en un cazo junto con el azúcar. Dejar templar y remojar en ella las rebanadas de pan.

Escurrir, pasar por el huevo batido y freír. Reservar sobre papel absorbente.

En otro cazo poner caramelo líquido al gusto, un chorro de vino, añadir un poco de agua (para aligerar un poco el caramelo) y dejar cocer hasta que se evapore el alcohol. Reservar hasta que temple.

Servir las torrijas regadas con la salsa de caramelo... ¡Un sencillísimo placer! ;)



viernes, 30 de marzo de 2012

Ralladura de Naranja Express (VG, SG)


La entrada de hoy no es una receta, sino un pequeño truco para tener siempre a mano ralladura de naranja (o de otros cítricos: mandarina, limón, lima) de primerísima calidad para nuestra repostería. 

Aprovechando que aún está la naranja en temporada y que ya la puedo conseguir ecológica en mi zona, he decidido rentabilizarla al máximo y os recomiendo que hagáis lo mismo si tenéis ocasión. La naranja ecológica tiene un montón de virtudes: tiene un sabor increíble, muy dulce y sabroso y podemos utilizar su piel con plenas garantías, ya que no lleva pesticidas ni ceras, aparte de las virtudes que las características de su cultivo tienen para nuestra salud, como ocurre con todo lo ecológico. Si alguien tiene reparos por miedo al precio... yo las compro por 1€/kg. 

Este modo de preparar la ralladura se lo vi hace tiempo a Sonia de l'Exquisit, que a su vez se lo había visto a otra bloguera. Es una manera estupenda de tenerla lista para cualquier ocasión. Yo lo hago en horno en lugar de microondas y lo guardo en bote hermético.

Y con esta entrada me despido durante un tiempo. Aprovecho las vacaciones en el trabajo para tomarme un descanso y volver con energías renovadas. De todos modos, seguiré pendiente del blog y del correo de vez en cuando. 

Un abrazo muy fuerte a todos los que os pasáis por aquí y mis mejores deseos para que disfrutéis de estos días de descanso.

INGREDIENTES: 
- Naranjas ecológicas

ELABORACIÓN:

El primer paso consiste en lavar concienzudamente las naranjas que vayamos a utilizar, frotándolas bien bajo el grifo y cepillándolas para quitarles toda la suciedad, polvo, etc.



Luego se pelan con el pelapatatas de manera que podamos sacar la piel muy fina, sin la parte blanca que da sabor amargo. Vamos poniendo las pieles en un molde para horno y cuando tenemos todas, lo metemos un ratín en él, hasta que veamos que están un poco secas, pero vigilando para que no se pasen de punto ni se quemen (yo lo he hecho al hornear un bizcocho, así que la temperatura puede ser entre 160-180º). 

Una vez listas, se sacan y se dejan secar hasta el día siguiente. Entonces se pasan al accesorio  picador de la batidora (u otro robot similar) y se trituran. Cuesta bastante porque al estar secas se endurecen, pero es cuestión de hacerlo en repetidas ocasiones a lo largo del día hasta conseguir la textura adecuada.
Una vez lista, se pone en un tarro hermético y ya tenemos ralladura preparada para utilizar en cualquier momento. Se conserva estupendamente. La mía lleva como unas 3-4 semanas y está en perfectas condiciones y buenísima. Hoy la he utilizado en la masa de unos frixuelos (crepes) sencillos y tenían un sabor increíble, resultaron buenísimos ;)





viernes, 23 de marzo de 2012

Crema de Lechuga (VG, SG)

Tengo un serio problema de superávit... ¡de lechugas! En la cesta de verduras eco nos viene un surtido que cubre perfectamente nuestras necesidades de la semana... más dos lechugas que ya no sé cómo consumir ya que a mi pareja no le gustan mucho y en esta época del año le apetecen menos aún. Así que ha tocado ponerse un poco creativa y buscarles otra aplicación que las clásicas ensaladas. 

Recordaba haber visto en uno de mis libros de cocina una receta de crema de lechuga que nunca me llegué a tomar muy en serio, así que decidí echarle un vistazo desde una nueva perspectiva... Mantequilla, queso... ¡Puaf! A inventar... Esto es lo que se me ocurrió y que comparto con vosotros porque repetiré ;) Resulta suave, cremosa y muy agradable al paladar.

INGREDIENTES: (Para 2-3 personas)
- 1/2 lechuga (verde, yo he utilizado de hoja rizada) de buen tamaño, lavada y separada en hojas
- 1 cebolleta pequeña, picada fina
- 1 puerro mini (si son normales, como medio)
- 1 cucharada de almendra molida
- 3 patatas pequeñas, cortadas en trozos pequeños y "rotas"*
- aceite
- sal
- pimienta
- agua o caldo de verduras

* Por "rotas" quiero decir no cortadas completamente con el cuchillo sino terminadas de cortar a mano, rompiéndolas, para que suelten el almidón y espesen el caldo. Es conveniente hacerlo en todos los guisos, potes, etc que nos interese espesar.

ELABORACIÓN:


Pochar la cebolla y el puerro con un poco de sal. 


Mientras tanto, cocer las hojas de lechuga enteras al vapor en una cazuela apropiada lo justo hasta que estén tiernas pero sin pasarlas de punto.


Añadir las patatas al rehogado cuando la cebolla esté transparente y el puerro blandito. Rehogar unos minutos. Agregar la almendra y dar unas vueltas. Incorporar el caldo o agua, salpimentar y cocer hasta que esté tierna la patata (si es en olla rápida, con 5 minutos llega). Calcular si la cantidad de caldo será apropiada para el espesor que queremos y agregar o quitar según nos parezca. 

Añadir la lechuga y pasar por la batidora hasta obtener una crema homogénea. Servir inmediatamente adornada con unos costrones de pan frito, un poco de almendra molida, unas hojas de albahaca, etc.

NOTA: Para lograr una consistencia más cremosa, al batir, añadir leche vegetal hasta conseguir el punto deseado.