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¡BIENVENID@!

¡BIENVENID@!

En este blog encontrarás las recetas que he ido descubriendo, adaptando, reinventando o creando… sin trigo, sin levaduras ni lácteos. Lo que en principio parece una limitación, se puede convertir, con un poco de cariño, imaginación y ganas de experimentar cosas nuevas en un reto apasionante que permite descubrir ingredientes y sabores antes desconocidos y ensanchar los horizontes de nuestra cocina de forma saludable y sabrosa... haciéndonos sentir que el mejor restaurante está en nuestra propia casa.

sábado, 9 de marzo de 2013

Coles de Bruselas Gratinadas (VG)


Invierno, tiempo de coles... De todos los tipos y variedades: coliflor, brécol, repollos varios, lombarda, coles de Bruselas... Muy, muy interesantes desde el punto de vista nutricional, se les atribuyen propiedades anticancerígenas y cada una aporta un toque diferente de sabor a nuestros platos. Nada mejor que aprovechar lo que la naturaleza nos ofrece en cada momento y disfrutarlas ahora que están en temporada.

Sí, pero... nosotros teníamos un asunto pendiente con una de ellas: las coles de Bruselas. Son sanísimas, no cabe duda, pero el sabor... ese saborcillo amargo que tienen... no nos hace mucha gracia. Una de las veces que las preparé, mi pareja miró al plato y con cara de pena y tono de niño me dijo: "Pero ¿por qué haces coles de Bruselas, si todo el mundo sabe que no son ricas?". Lo cierto es que la razón por la que las hacía era que venían en nuestra cesta ecológica semanal... así que aunque su reacción me provocó una sonrisa tierna, decidí en ese mismo momento que había que buscar una manera de hacerlas más atractivas. 

Busqué y rebusqué en libros de cocina y en internet hasta que por fin di con algo que me pareció interesante. Probé a hacerlo, y como nos gustó y nos sirvió para redimir a las detestadas coles, lo comparto aquí por si alguien está en las mismas que estábamos nosotros... conozco a unos cuantos con el mismo dilema ;)

La combinación de ingredientes de esta receta y la cobertura de mayonesa o veganesa hacen que el sabor de las coles quede compensado con los demás, dando como resultado un plato muy agradable, incluso para los enemigos de "las de Bruselas".

La receta la encontré en este blog, aunque la he modificado un poco, cociendo al vapor sólo las patatas, hirviendo las coles en agua y preparando los champis al ajillo. La mayonesa o veganesa la hago, en este caso, a la inglesa, añadiéndole un poco de mostaza en polvo y pimienta negra, lo cual le da un toque de sabor diferente y más intenso que le va bien a este plato.

INGREDIENTES:
- 1/2 kg de coles de Bruselas
- 200 gr de champiñones o setas
- 2 patatas medianas
- perejil picado
- 2 dientes de ajo, picado fino
- un chorro de vino blanco
- sal
- aceite de oliva (v.e.)

Para la Mayonesa/veganesa:

Ver elaboración aquí y añadir:
- 1 cucharada de mostaza en polvo
- pimienta negra, al gusto

ELABORACIÓN:

Para empezar limpiamos bien las coles, retirando las hojas exteriores y haciéndoles un pequeño corte en cruz en la base para que cuezan antes. Se van echando en un bol con agua fría y un chorrín de vinagre (o zumo de limón) para evitar que puedan quedar bichinos dentro.

Una vez limpias, cocemos las coles y las patatas. Yo lo hago en una cazuela de vapor y en la cazuela con el agua y sal cuezo las coles y en el cestillo para el vapor, las patatas en rodajas no muy gruesas (1,5 cm), con un poco de sal también. El tiempo de cocción de las coles puede girar en torno a los 25 minutos, dependiendo del tamaño pero es conveniente ir vigilando porque nos interesa que queden al dente, no demasiado blandas, que pierden toda la gracia.

Mientras tanto, vamos preparando los champis al ajillo. Para ello, en un poco de aceite se saltea el ajo y se añaden los champis, salpimentándolos. Se dejan hacer hasta que se ablanden un poco, se añade el vino y se reduce. Finalmente, se espolvorean de perejil. 

Cuando las coles estén listas, se escurren bien y se añaden a la sartén de los champis, dándoles unas vueltas para que se impregnen bien los sabores hasta que se reduzca el líquido.

En una fuente de horno se coloca una capa de patatas y sobre ella, las coles. Finalmente se cubre con la mayonesa/veganesa y se gratina hasta que coja un bonito color dorado.





domingo, 24 de febrero de 2013

Dúo de Placeres Veganos: Bizcocho con Crema Inglesa Aromatizados a la Naranja (VG)

Verdadero dúo de placeres veganos para poner punto final a una comida especial o darse el gusto a media tarde con un buen té o chocolate caliente y combatir las gélidas temperaturas y la humedad que tenemos estos días. Un suave y aromático bizcocho de naranja y pasas acompañado de una deliciosa crema, también aromatizada con naranja...

...Fruta que está en plena temporada y, por tanto, en su punto de dulzor y sabor. Ecológicas siempre que sea posible... por calidad, por sabor, por salud..., ya que son las únicas que nos ofrecen la garantía de que la piel no está tratada con productos químicos ni ceras que resultan muy difíciles de eliminar, aunque se laven bien, y que nuestro organismo no quiere para nada ;) 

Este dúo, relativamente sano para ser un postre, ya que no lleva nada de huevo y poco azúcar y aceite, da como resultado una combinación muy interesante. Tanto el bizcocho como la crema son de lo más sencillo; el primero con muy pocos ingredientes y siguiendo el principio básico de mezclar primero líquidos por un lado y sólidos por otro; la crema la he hecho de un modo muy parecido a la crema catalana pero sin huevos y el resultado es excelente en cuanto a textura y sabor, se puede presentar perfectamente sola como natillas.

INGREDIENTES: 

Foto con luz horrible pero se puede apreciar la textura del bizcocho
Para el Bizcocho: (Para un molde de Pyrex rectangular pequeño de 17 x 21 cm)

- 135 gr de harina integral de espelta
- 60 gr de panela
- 150 ml de zumo de naranja recién exprimido (de naranjas ecológicas)
- 35 ml de aceite de oliva (v.e.)
- 1 cucharadita de bicarbonato
- una pizca de sal
- extracto de vainilla, al gusto
- un puñadín de pasas (sin pepita)

Para la Crema Inglesa: (Para acompañar unas 4 raciones de bizcocho)

- 250 ml de leche vegetal (para las cremas yo prefiero la de almendra, natural y casera)
- 2 cucharadas soperas de Maizena eco (importante para que no sea de maíz transgénico)
- 2 cucharadas de sirope de ágave (o panela)
- Piel de naranja (yo he puesto tres tiras), cortada muy fina, sin la piel blanca
- una rama de canela
- extracto de vainilla o 1/2 vaina de vainilla abierta
- un poco de cúrcuma en polvo (para dar color)

ELABORACIÓN:

Para el Bizcocho:

Ponemos las pasas a remojar un ratín en agua caliente.

Precalentar el horno a 180º y barnizar el molde con aceite.

Por un lado, mezclamos la harina con el bicarbonato. Escurrimos bien las pasas (que habrán hinchado un poco) y las envolvemos en un poco de la harina con bicarbonato (lo cual hará que no se nos vayan al fondo durante la cocción). Reservamos.

En otro bol mezclamos los líquidos -el zumo, el aceite, la vainilla- y añadimos el azúcar y la sal. A continuación, incorporamos la harina y mezclamos bien y, por último, añadimos las pasas enharinadas y mezclamos con cuidado, repartiendo bien por toda la masa.

Vertemos la masa en el molde y horneamos. Como la cantidad es muy pequeña, tarda muy poco tiempo en hacerse, así que hay que vigilar a partir de los 10 minutos para no pasarse. Se hace la prueba de la aguja y, cuando salga limpia, se retira del horno. 

Se deja enfriar completamente en el mismo molde antes de sacarlo (yo lo hice por la noche y lo dejé hasta el día siguiente). Si no se hace así, se puede romper con facilidad y estropear la presentación. Con otros bizcochos es mejor sacarlos del molde en cuanto pierden temperatura y dejarlos enfriar sobre una rejilla para que no cojan humedad, en este caso no.



Para la Crema:


Se pone a calentar en un cazo la mayor parte de la leche (habremos separado como medio vaso) con el ágave (o panela), la corteza de naranja, la canela y la vainilla. 

Mientras tanto, mezclamos la Maizena con la leche reservada, removiendo bien para que no quede ningún grumo. 

Cuando la leche del cazo ya esté aromatizada, agregamos la leche con Maizena y removemos continuamente -a fuego medio- hasta que vaya espesando. Es en este momento cuando añadimos la cúrcuma, en cantidades mínimas, a pizcas, y removiendo bien hasta conseguir el punto de color que queramos. Es importante hacerlo con cuidado, ya que esta especia, muy interesante por sus propiedades nutritivas (y curativas), tiene una potente capacidad de coloración -no queremos un resultado  antinatural- y un sabor característico que no nos interesa transmitir a la crema.

Si cuando empiece a hervir no está suficientemente espesa para nuestro gusto (depende de para qué la vayamos a utilizar), se puede volver a diluir un poco más de Maizena en un poco de leche fría y añadir a la mezcla caliente, removiendo bien. 

Para montar el postre podemos servir el bizcocho cortado en pequeñas porciones cuadradas sobre un lecho de crema o al contrario, el bizcocho cubierto por una deliciosa capa de crema, en ambos casos espolvoreado con canela en polvo ;)





lunes, 11 de febrero de 2013

Lasaña "Boloñesa" (VG, SG)

Otra vez lunes... Y siguiendo con la iniciativa de los Lunes sin Carne, hoy me gustaría compartir uno de mis platos favoritos de todos los tiempos... lasaña. En este caso, "boloñesa" pero veganizada. Esta receta es la que he hecho toda la vida, aunque la he ido "tuneando" con el paso del tiempo según mis necesidades. Actualmente la salsa la hago con soja texturizada fina o media, que me gusta muchísimo más que con carne picada, que nunca fue santo de mi devoción... ¿Quién echa de menos la carne? ;)


INGREDIENTES:

- 1 paquete de lasaña sin gluten (o infinitamente mejor, si la podéis hacer fresca vosotr@s mismos)

- 1 paquete de soja texturizada fina o media
- 1 cebolla, picada fina
- 1 diente de ajo, picado fino
- unos tomates frescos (como unos 200 gr), pelados y cortados en cubos
- unas ramas de perejil, cortado muy fino
- un chorrín de vino blanco
- sal
- pimienta blanca
- aceite de oliva (v.e.)
- almendra molida (para gratinar)

Para la bechamel:
- unas 3 cucharadas de aceite de oliva (v.e.)
- 3 cucharadas de harina de arroz (o espelta)
- leche vegetal (a ojo, la que vaya pidiendo la harina; yo suelo usar de soja o almendra naturales para esto)
- sal
- pimienta blanca
- nuez moscada

ELABORACIÓN:

Soja texturizada en remojo
El primer paso consiste en poner a hervir abundante agua con sal. Cuando hierva a borbotones, echamos las placas de lasaña con cuidado y una a una para que no se peguen entre sí. Cocemos hasta que estén "al dente", escurrimos bien y dejamos sobre un paño limpio, bien estiradas, para que se escurran del todo mientras preparamos el resto.

Mientras hierve el agua, ponemos en un bol la soja cubierta de agua para que se rehidrate (unos 10 minutos o el tiempo que indique el fabricante).

Entretanto, vamos preparando la bechamel.
Echamos el aceite en un cazo y dejamos que caliente un poco. Añadimos la harina y revolvemos bien durante unos minutos, dejando que se haga un poco para que la bechamel no tenga sabor a harina. Cuando ya forma masa, vamos añadiendo la leche, en veces, y removiendo continuamente hasta que adquiera la consistencia adecuada (ha de ser ligera). En ese punto es cuando sazonamos con sal, pimienta y nuez moscada, removemos, cocemos un pelín más y reservamos.

Bechamel ligera
Una vez remojada la soja, hacemos la salsa "boloñesa". En una sartén con un poco de aceite rehogamos la cebolla. Cuando esté casi transparente añadimos el ajo y, finalmente, la soja. Damos unas vueltas, dejando que se haga un poco y agregamos los tomates, rehogándolo todo. Añadimos el vino blanco, la sal, la pimienta y el perejil y dejamos a fuego medio-bajo un ratín hasta que veamos que está listo.

Entonces es el momento de montar la lasaña.

Precalentamos el horno a 180º con calor inferior y superior.
Aceitamos una fuente de horno y forramos la base con una capa de placas de lasaña. Sobre ella esparcimos relleno de soja y cubrimos con bechamel y una nueva capa de lasaña. Volvemos a repetir la misma operación hasta que terminemos, dejando la última capa cubierta de bechamel y espolvoreada con almendra molida.


Metemos al horno hasta que veamos que la superficie esté dorada y voilá! Rica, rica... ;) 





lunes, 4 de febrero de 2013

Pastel Salado de Frutos Secos (VG, SG)


Lo primero es lo primero... Pediros disculpas por este parón inesperado en el ritmo de publicación. En estos tres últimos meses no he podido dedicarle tiempo al blog, así que me he tenido que limitar a contestar vuestros comentarios o correos lo más puntualmente que he podido. Cocinar he seguido cocinando, que ya se sabe, hay que comer todos los días, pero aunque he hecho bastantes cosas nuevas y otras no tan desconocidas en casa pero que aún no he compartido aquí, publicar implica más que cocinar, hay que dedicarle un poco de tiempo y mimo a fotografiar el plato, preparar la receta y la entrada, etc. Y no siempre se dispone de él. 
 
Vuestros comentarios y la actividad que el blog tiene gracias a vosotr@s a pesar de este parón, por un lado, y la iniciativa que ha puesto en marcha nuestra querida Lucía, del blog Dime Qué Comes, haciéndose eco de su equivalente anglosajona, Meatless Monday, Lunes sin Carne, me han animado a retomar la publicación, aunque no pueda hacerlo al ritmo de antes, de dos recetas semanales. 

Y como propuesta para un lunes sin carne sugiero esta alternativa: un pastel salado de almendras, anacardos y champis para servir en rodajas con una rica salsa de tomate casera. Como es contundente, no se trata de comer mucha cantidad, así que se puede preparar un plato combinando distintos tipos de alimentos, texturas y formas de cocinado para que resulte equilibrado: una o dos rodajas de pastel con un poco de cereal hervido (arroz, quinoa...) y abundante verdura variada al vapor o una rica ensalada, también variada... ¿Quién echa de menos la carne? Yo no... ;)


INGREDIENTES: (Para un molde de cake de 24 x 12 cm)
- 140 gr de almendras peladas
- 60 gr de anacardos naturales
- 1 cebolla pequeña, picada
- 200 ml (aprox.) de crema de anacardos casera o nata vegetal
- 50 ml de leche vegetal
- unos 3 champiñones, cortados en láminas
- pan rallado (unos 100 gr, aprox.)*
- especias y hierbas al gusto (yo utilizo una mezcla italiana que lleva orégano, pimiento rojo deshidratado, albahaca, pimienta negra, tomate deshidratado, ajo, cebolla, romero, tomillo y mejorana).
- sal 
- pimienta blanca
- aceite de oliva (v.e.)

* La cantidad de pan rallado es orientativa. Se trata de ir añadiéndolo a la masa poco a poco para conseguir el punto adecuado (ver fotos de la masa).



ELABORACIÓN:

Precalentar e horno a 200º. Barnizar con un poco de aceite el molde y forrar con tiras de papel de horno para facilitar el desmoldado.

Picar las almendras y anacardos en la picadora o robot y reservar.

En una sartén saltear la cebolla con una pizca de sal. Cuando se vaya poniendo transparente, agregar los champiñones y dejar que se vayan haciendo. Cuando estén blandos, añadir las almendras y anacardos y remover. Incorporar la  leche, la nata, el pan rallado y las hierbas y especias y mezclar bien. (Dependiendo de cómo sea de espesa la nata, puede variar la cantidad que necesitemos, por eso es necesario ir añadiéndola, al igual que el pan rallado, poco a poco, para no pasarnos de punto. La consistencia debe ser parecida a la de la carne picada).

Verter en el molde y hornear hasta que se vea hecho (alrededor de 1 hora), vigilando a partir de la 1/2 hora. 

Dejar reposar un poco y desmoldar en una fuente. 

Servir en rodajas con una salsa ligera que os apetezca. En este caso, yo hice una de tomate casera.







Esta receta la he adaptado a mis necesidades a partir de esta otra de uno de mis blogs favoritos.


domingo, 21 de octubre de 2012

Patatas Acordeón (VG / SG)


Me encantan. Sencillamente, me encantan. No sé qué me gusta más: su sabor, su textura -crujiente por fuera, tierna por dentro- o su aspecto. Porque mira que son bonitas... 

Vale, su nombre oficial es "Patatas Hasselback", en honor al restaurante de Estocolmo que las sirvió por primera vez, hace ya algún tiempo, pero yo prefiero llamarlas "Patatas Acordeón", que me parece mucho más gráfico y sugerente.

INGREDIENTES: 

- 4 patatas medianas, de forma regular
- 1 diente de ajo, picado fino
- 2 cucharadas de aceite de oliva (virgen extra)

- 3 cucharadas de aceite de oliva (v.e.)
- 1 diente de ajo, en láminas
- 1/2  ó 1 cucharada de albahaca fresca, picada (según gusto)
- 1 sobre de azafrán

ELABORACIÓN:

Precalentar el horno a 225º (calor inferior y superior).

Lavar y frotar a conciencia con un cepillo las patatas para eliminar todas las impurezas, ya que se comen con la piel (el contraste entre la piel crujiente y tostadita y la pulpa tierna es delicioso).

Colocar sobre una tabla de cortar y cortar en rodajas finas (de 1/2 cm) sin llegar hasta la base de la patata (parar como a 1 cm de ésta). 
 A continuación, sumergirlas en un bol con agua fría, varios cubitos de hielo y zumo de limón, lo cual favorecerá que luego se desplieguen como un acordeón al asar.

Colocar en una fuente de horno ligeramente engrasada.

Poner dos cucharadas de aceite a calentar suavemente en un cazo y echar el ajo. Dejar que se haga muy despacio sin que dore, colar y verter sobre las patatas. Hornear hasta que estén tiernas, lo cual dependerá totalmente del tamaño. Estas tardaron unos 25-35 minutos en mi horno. Se pueden pinchar con un palillo para comprobar el punto.



Mientras tanto, preparar una infusión de albahaca y azafrán. Para ello pondremos 2 cucharadas de aceite en un cazo a calentar suavemente, añadiremos el ajo en láminas y cuando esté dorado, lo sacaremos. Añadimos entonces el azafrán (si es en hebra, tostar previamente y machacar en el mortero) y la albahaca y dejamos reposar fuera del fuego mientras se hacen las patatas.

Cuando están listas, las colocamos en una bandeja de servir, las salamos, rociamos con la infusión de albahaca y las servimos inmediatamente. Francamente deliciosas...




miércoles, 17 de octubre de 2012

Gratinado Vegano (VG / SG)


Este es otro de los platos clásicos en casa, que lleva muchos años con nosotros y ha ido evolucionando al ritmo de nuestras necesidades y gustos. Simplemente nos encanta. Lo cierto es que no lo hago siempre de la misma manera, ya que varío con frecuencia las verduras y los condimentos que utilizo.

En un principio lo hacía con carne, ahora lo hago con soja texturizada. No lo preparo con mucha frecuencia porque no solemos comer muchos fritos y además no soy una incondicional de la soja texturizada, da muy buenos resultados pero es un producto procesado y como tal lo utilizo sólo de vez en cuando. Eso sí, cuando toca, no quedan ni las migas. Intuyo que podría quedar muy bien con seitán de espelta pero a mí me resulta muy difícil de conseguir y no es cuestión de hacer el pino cada vez que tenemos que preparar una comida.  

Sin más, paso a la receta, que creo que merece la pena compartir. A ver si os gusta tanto como a nosotros :)

INGREDIENTES: (Para 2-3 personas)
- 4 patatas grandes, peladas y cortadas en cubos de 1cm x 1cm aprox.
- 1 paquete pequeño de soja texturizada gruesa
- 1 cebolla pequeña
- 1 ajo puerro
- 1 diente de ajo, bien picado
- 1/2 pimiento rojo
- 1/2 pimiento verde
- 1 zanahoria, rallada
- perejil fresco, picado
- sal de hierbas (o sal, orégano, albahaca, romero, tomillo, mejorana, pimienta negra, tomate deshidratado, pimiento rojo deshidratado, ajo y cebolla), al gusto
- pimienta blanca, al gusto
- 1 cucharadita de moka de pimentón dulce S/G (yo he utilizado de La Vera)

- Bechamel hecha con leche de almendra, harina de arroz, sal, pimienta, nuez moscada y un poco de aceite.

- Almendra rallada para espolvorear y gratinar

ELABORACIÓN:

Poner la soja texturizada en remojo para que se hidrate, siguiendo las instrucciones del fabricante. 

Mientras tanto, salar las patatas e ir friendo la mitad (las haremos en dos tandas, para que no se enfríen). Han de quedar algo crujientes pero no doradas. Cuando están listas, las escurrimos sobre papel absorbente.
Mientras se hacen las patatas, lavamos y cortamos las verduras en cubos pequeños y rehogamos en una sartén con un poco de aceite añadiéndolas por este orden: la cebolla, el ajo puerro, los pimientos, el ajo, la zanahoria y el perejil. 

Cuando está medio rehogado ya, añadimos la soja, salpimentamos y rehogamos hasta que se haga ésta.

Cuando vemos que ya está cocinada, añadimos el pimentón, removemos un poco y separamos en seguida del fuego para que no se queme y coja mal sabor.

Queda con un aspecto muy apetitoso, que recuerda al picadillo (o zorza).

En una bandeja para horno colocamos la primera tanda de patatas fritas. La cubrimos con el rehogado de soja y verduras y terminamos con la segunda tanda de patatas fritas. 

Cubrimos todo con la bechamel (que habremos preparado mientras freíamos las patatas de la última capa y que será algo fluida, no espesa), espolvoreamos de almendra picada y llevamos a la bandeja superior del horno (190º, calor inferior y superior) hasta que la superficie esté gratinada y dorada.



Este es el aspecto que tiene recién salido del horno... Mmmm.



sábado, 13 de octubre de 2012

Pastelitos Vegetales (OV/SG) y Marineros (SG)

Pastelitos Marineros
Esto es, en realidad, dos variantes de la misma receta. En casa nos encanta pero cada uno tiene su preferida (yo la vegetariana, mi pareja la marinera). Lo bueno es que es tan sencilla de hacer que con la misma receta base se puede dar gusto a ambas tendencias a la vez y resulta estupenda como entrante para una celebración, ya que es muy sabrosa y tiene una presentación muy buena.

INGREDIENTES: (Para 8 pastelitos)

Para los Pastelitos Vegetales: 
- 1 cebolla pequeña
- 1 diente de ajo
- 1/2 zanahoria
- 1/2 pimiento verde
- 4 pimientos del Piquillo (en conserva)
- 2 huevos
- 200 ml de crema de anacardos para cocinar o nata líquida vegetal
- sal
- pimienta
- nuez moscada
- aceite de oliva (virgen extra)

Para los Pastelitos Marineros:
los mismos ingredientes de arriba, más
- eneldo seco, al gusto
- 16 gambas peladas

ELABORACIÓN:

Precalentar el horno a 180º, con calor inferior y superior. Barnizar con aceite una bandeja para "muffins", unos moldes individuales de flan o incluso podrían servir unos de tartaletas un poco hondos. 

Lavar y cortar las verduras -excepto los pimientos del Piquillo- en trocinos pequeños y rehogar en una sartén con un poco de aceite. Cuando estén tiernas, añadir los pimientos y rehogar un pelín más. Reservar.

Para los pastelitos marineros, rehogar aparte las gambas en un poco de aceite.

En un bol mezclar los huevos con la nata y batir. Condimentar con sal, pimienta y nuez moscada y mezclar con las verduras, removiendo bien. Si se quieren hacer los pastelitos marineros, agregar el eneldo y 8 gambas y mezclar.

Verter la masa en los moldes preparados (para los pastelitos marineros, decorar colocando una gamba sobre cada uno) y hornear hasta que estén dorados y hechos (en mi horno tardan unos 25 minutos).

Servir en cápsulas rizadas para magdalenas.

Pastelitos Marineros